Flotar en el agua
La gran salinidad genera una flotabilidad muy particular y convierte el baño en una experiencia única.

Una experiencia natural diferente, entre montañas áridas y aguas de altísima salinidad.
Rodeado por montañas y desierto, el Mar Muerto sorprende por sus colores, su silencio y la sensación de flotar fácilmente en el agua debido a su elevada concentración de sales.
La visita suele combinar un tiempo breve en el agua, descanso en la costa y recorridos por sitios naturales o históricos cercanos. El clima y la intensidad del sol hacen importante organizar el día con cuidado.
Una selección de experiencias para descubrir el carácter del destino.
La gran salinidad genera una flotabilidad muy particular y convierte el baño en una experiencia única.
Montañas, tonos minerales y extensiones abiertas crean una atmósfera completamente diferente a la costa mediterránea.
La luz cambia rápidamente sobre el agua y las montañas, ofreciendo vistas especialmente atractivas.
Una fortaleza histórica situada sobre una meseta, habitualmente combinada con una visita al Mar Muerto.
Un oasis natural con senderos y vegetación que contrasta con el entorno árido.
Muchos complejos de la zona ofrecen espacios de relax, duchas y servicios para pasar el día.

El baño en el Mar Muerto no se parece a una jornada de playa tradicional. Conviene ingresar despacio, recostarse con cuidado y seguir las indicaciones del lugar. Después, una ducha de agua dulce ayuda a retirar la sal de la piel.
El calor puede ser intenso, por lo que la hidratación, la protección solar y los descansos a la sombra forman parte de la experiencia. También es importante utilizar accesos habilitados y no caminar por zonas cerradas o inestables.
Historia y vistas panorámicas desde una meseta que domina el desierto y el Mar Muerto.
Senderos, vegetación y cursos de agua en medio de un paisaje árido.
Los miradores del camino permiten apreciar la escala y los colores del valle.
Revisá los requisitos de viaje y completá la solicitud online antes de salir.